Programa al Senado de Madrid
El partido verde lanza la primera campaña online exclusiva, el primer programa verdaderamente abierto a la gente porque lo hace la propia gente.
Hemos diseñado un programa que desde una página web interacciona con los ciudadanos de tal forma que el programa electoral de los Verdes de cara al Senado será el resultado de las propuestas, discusiones y votaciones libres de los ciudadanos.
Cualquier ciudadano podrá hacer una propuesta que podrá ser discutida y votada por cualquier otro ciudadano que acceda a la web. De resultar interesante para la ciudadanía la propuesta puede acabar siendo parte del programa electoral final de los Verdes.
Nuestra Constitución no ha alcanzado aún su techo democrático.
Sin embargo, desde esta candidatura democracia es el máximo nivel de participación individual en la decisión pública de que un sistema social es capaz.
El presente proyecto es una iniciativa abierta para ampliar los márgenes de la participación directa vinculando el programa electoral al cuerpo electoral, logrando que en la propuesta que llegue al Senado la participación, la autodeterminación personal y finalmente la decisión pública sean a partes iguales, el contenido de la misma. Un debate expandido, universalmente accesible y cuyas conclusiones son vinculantes: esa es la idea de nuestra campaña. La huella de toda conciencia participativa quedará registrada y tendrá consecuencia, de hecho el programa electoral será el resultado de la libertad de expresión y de conciencia de cualquier voluntad ciudadana.
Internet es el mayor factor de disidencia de los totalitarismos en la actualidad. Internet da dimensión espacial sin restricción, y posibilidad de interrelación a cualquier conciencia individual que tenga acceso a la red. No es extraño, por tanto, que hayamos escogido este medio para retomar la democracia donde la dejaron los partidos convencionales hace más de 20 años.
Creemos que es hora de que la tercera generación de derechos nazca como pacto entre la libertad, la democracia, las nuevas tecnologías y el respeto al medioambiente, reequilibrando lo que en el camino de consolidación constitucional ha supuesto el desplazamiento, poco a poco, del ciudadano respecto del proceso de decisión pública.
Toda democracia que no progresa en sus fundamentos y en la expansión de sus principios es una democracia vulnerable. La democracia es el único marco social que puede ofrecer una posibilidad de elección y solución colectiva al ser humano para afrontar la crisis medioambiental actual.